Quienes recitan el Libro de Al-lah, realizan el salat y dan caridad, en secreto o públicamente, de lo que les hemos proveído persiguen un gran beneficio que no perecerá.
Crean en Al-lah y en Su Mensajero y contribuyan a Su causa con parte de los bienes que les ha confiado. Quienes crean de entre ustedes y contribuyan (con sus bienes a la causa de Al-lah) recibirán una gran recompensa.
Quienes den caridad, sean hombres o mujeres, y contribuyan con sus bienes a la causa de Al-lah verán su contribución multiplicada con creces y recibirán una generosa recompensa.
¡Oh, creyentes!, si quieren realizar una consulta privada al Mensajero de Al-lah, entreguen caridad (a los necesitados) antes de su consulta. Esto es mejor para ustedes y más puro (pues esta los purifica de sus pecados)[1]. Pero, si no hallan qué dar, pueden hacer la consulta sin dar nada previamente en caridad. Ciertamente, Al-lah es Indulgente y Misericordioso.
1- Los creyentes no cesaban de hacer preguntas al Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— para consultarle asuntos privados hasta que este empezó a verse abrumado. Al-lah quiso aligerar un poco su labor restringiendo la cantidad de consultas que los creyentes le hacían diariamente. De hecho, la obligación de entregar una caridad a los necesitados fue abrogada por la aleya siguiente antes incluso de que se pusiese en práctica, ya que el objetivo no era evitar las consultas o poner trabas a los creyentes a la hora de hacerlas, sino que valoraran el tiempo que el Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— les dedicaba en exclusividad.
¿Acaso temen entregar caridad antes de cada consulta? Si no lo hacen, y Al-lah los perdona por ello, cumplan (al menos) con la oración, entreguen el azaque y obedezcan a Al-lah y a Su Mensajero. Y Al-lah está bien informado de lo que hacen.
Y den en caridad parte de lo que les ha proveído antes de que la muerte le sobrevenga a alguno de ustedes y este diga: “¡Señor!, ¿por qué no me concedes un poco más de tiempo para que pueda dar caridad y estar entre los rectos y virtuosos?”.